Muchos estadounidenses tienen miedo de manifestar sus opiniones con respecto al régimen sionista y lo que refleja una política colaboracionista con el genocidio, por parte del régimen de Donald Trump. Como si para lograr la libertad, se tuviese que aceptar límites, es más fácil quemar la bandera de EEUU que la del sionismo en las calles de Washington.
Desde 2023 una oleada de organizaciones, individuos o agrupaciones se dedican a la causa palestina; movilizan acciones nacionales que incluyen protestas, conferencias, boycotts, actos culturales, entre otros. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, Trump ha incrementado la cooperación con el terrorismo sionista.
En este marco, otros analistas observan la temática palestina desde una perspectiva geopolítica. Así, la guerra ilegal en contra de Irán confirma una vez que más que los intereses sionistas en la región están en riesgo. Palestina es el umbral de la resistencia en contra del imperialismo y proyecto colonial.
Toda guerra ilegal de Estados Unidos tiene un común denominador: Y es que aquellos países que Washington tilda como antagonistas, son más bien naciones que se oponen a entregar -entre servilismo y conmoción- sus recursos, dignidad, autodeterminación y derechos.
Actualmente, el Departamento de Justicia se encuentra investigando a individuos y organizaciones por vínculos o pronunciamientos en solidaridad con Palestina. A la vez, las agencias federales mantienen una extensa red de informantes dentro del mismo movimiento, facilitando el entrampamiento y acciones legales en contra de activistas y disidentes.
Marcelo Ali Sánchez, Washington.
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