En una publicación en su cuenta de X, el senador por el estado de Vermont Bernie Sanders afirmó irónicamente que el presidente estadounidense, Donald Trump, “tiene razón” al decir que no puede ocuparse de las guarderías, Medicaid, Medicare y todas esas cosas porque EE.UU. está en guerra.
Ante esta situación, el senador estadounidense se dirigió a Trump y le instó que, “en lugar de gastar miles de millones de dólares en bombas”, se ocupe de las familias trabajadoras de Estados Unidos. Destacó que Washington debe poner “fin a la guerra en Irán ahora”.
En otra publicación en X, Sanders aseveró que “mientras que los precios de la gasolina han subido un 39% desde que Trump inició su guerra ilegal contra Irán, las ganancias de Exxon han aumentado un 130%, las de Chevron un 185% y las de Shell casi se han duplicado”. Mientras tanto, agregó, “las familias trabajadoras sufren mientras las grandes petroleras las explotan”.
Sanders criticó la respuesta de Trump, quien afirmó: “Me importa un bledo” el aumento de los precios, incluidos los de la gasolina y la energía, que ha provocado el sufrimiento de los consumidores estadounidenses desde el inicio de la guerra con Irán. El senador calificó esta actitud de inaceptable.
Anteriormente, Sanders también se había pronunciado sobre esta cuestión y había afirmado que el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC), uno de los miembros más representativos del lobby sionista en EE.UU., había destinado nueve millones de dólares a impedir la elección de Abdul El-Sayed como congresista.
En este sentido, denunció además que AIPAC es la razón de la intervención de EE.UU. en la guerra contra Irán y de su apoyo a un genocidio en Gaza.
El 28 de febrero, EE.UU. e Israel iniciaron una guerra no provocada contra Irán y, en respuesta, las fuerzas iraníes atacaron blancos israelíes en los territorios ocupados y las bases estadounidenses en Asia Occidental, además de declarar el estrecho de Ormuz cerrado a todo el tráfico como una medida defensiva, lo que provocó un aumento vertiginoso de los precios del petróleo y el gas y desató temores de escasez mundial.
Según un informe, los consumidores estadounidenses soportan un tercio del aumento mundial del gasto en gasolina y diésel desde el inicio de la guerra contra Irán.
El Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio (CREA, por sus siglas en inglés) estima que los consumidores de todo el mundo han pagado 468 000 millones de dólares adicionales por gasolina y diésel desde el inicio de la guerra contra Irán. De esa abultada suma, 160 000 millones de dólares corresponden a Estados Unidos, lo que representa aproximadamente un tercio del incremento mundial, pese a ser el mayor productor de petróleo del mundo.
Además, advierte que si las hostilidades se reanudan y el estrecho de Ormuz permanece cerrado durante seis meses o más, las pérdidas estimadas ascenderían a unos 3,5 billones de dólares.
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