La documentación fue distribuida entre los Estados miembros de la OMI para su examen en el marco del punto 11 del orden del día, dedicado a la “Protección de las rutas marítimas vitales”, durante la 138.ª sesión del Consejo, que se celebrará del 2 al 6 de noviembre de 2026 en Londres.
El informe, elaborado por la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de Irán bajo el título “Crímenes de guerra contra los puertos y las infraestructuras marítimas de Irán”, documenta los daños causados a instalaciones marítimas civiles desde el inicio de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel, el 28 de febrero de 2026.
Entre las instalaciones afectadas figuran puertos, centros de coordinación de búsqueda y rescate, embarcaciones de emergencia y sistemas de control del tráfico marítimo. Las fotografías adjuntas al documento muestran también daños en torres de control y equipos de comunicación.
El informe advierte de que los daños a los sistemas de navegación, comunicación y gestión del tráfico marítimo podrían aumentar el riesgo de colisiones y otros accidentes en las principales rutas marítimas de la región.
Asimismo, señala que la destrucción de centros de búsqueda y rescate y de embarcaciones de emergencia podría reducir la capacidad de respuesta ante accidentes marítimos y dificultar las operaciones de salvamento, poniendo en peligro la vida de las tripulaciones, incluidos los marinos extranjeros.
El documento también alerta de las consecuencias medioambientales de los daños a instalaciones petroleras, depósitos de almacenamiento y buques. Según el informe, posibles fugas de sustancias contaminantes podrían extenderse más allá de las zonas directamente afectadas y amenazar los ecosistemas marinos y las comunidades costeras de la región.
En la 137.ª reunión del Consejo de la OMI, Irán ya había condenado los ataques militares estadounidenses contra sus puertos, zonas costeras e infraestructuras marítimas, calificándolos de flagrante violación del derecho internacional y advirtiendo de sus consecuencias para la vida de los civiles y los marinos, la navegación comercial y el medio ambiente marino.
El 29 de marzo de 2026, un ataque estadounidense-israelí contra el muelle de Bandar Pol, en la provincia de Hormozgán, dejó cinco muertos y cuatro heridos, además de causar daños en varias embarcaciones.
El 8 de mayo, las fuerzas estadounidenses atacaron el muelle de Bahman, en la isla de Qeshm, y zonas portuarias de Bandar Abás. Posteriormente, el 6 de junio, Teherán denunció ataques estadounidenses contra instalaciones de radar y vigilancia costera en Sirik y Qeshm.
La agresión estadounidense también alcanzó instalaciones esenciales para el control y la seguridad del tráfico marítimo. El 17 de julio, un ataque aéreo destruyó la torre de control marítimo del puerto Shahid Kalantari, en Chabahar. Más recientemente, el 31 de octubre, fuerzas estadounidenses atacaron dos embarcaciones pesqueras iraníes en aguas del Golfo Pérsico, cerca de la isla de Qeshm.
En respuesta inmediata, las Fuerzas Armadas iraníes anunciaron el lanzamiento de varias oleadas de misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en la región, incluidas bases ubicadas en Kuwait, Catar, Baréin y Jordania.
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