La localidad griega de Lavrio fue escenario el sábado de una protesta contra la posible participación de Israel Shipyards Industries en la adquisición del puerto, una compañía vinculada a la industria armamentística del régimen ocupante sionista
Durante la movilización, los participantes exigieron anular la decisión de privatizar el puerto y garantizar que no se utilice para transportar armas ni equipamiento militar.
Una de las participantes, Sofia Topalidu, citada por la agencia Anadolu, declaró que la manifestación tenía como objetivo enviar un mensaje al gobierno griego en contra de la venta del puerto a la empresa israelí y de su posible utilización en guerras y actos de genocidio.
🇵🇸 Manifestantes propalestinos se congregaron en el puerto de Kalamata, Grecia, para protestar contra la llegada del crucero israelí Crown Iris. pic.twitter.com/IbtrG5F0tN
— HispanTV (@Nexo_Latino) October 14, 2026
Por su parte, otra manifestante, Evangelia Sotiropulu afirmó que se oponía a la privatización del puerto y a su posible participación en un mecanismo que contribuya a sostener el genocidio.
Sotiropulu advirtió de que la venta propuesta supondría una grave amenaza para los habitantes de Lavrio y criticó la cooperación del gobierno griego con el régimen israelí, especialmente la posible puesta a disposición de instalaciones e infraestructuras portuarias.
Sotiropulu recalcó que los participantes no permitirían que el puerto de Lavrio se convirtiera en una base para las operaciones militares israelíes.
El Gobierno griego puso en marcha un proceso de privatización del puerto de Lavrio, situado al sureste de Atenas, mediante una licitación internacional para transferir el 51 % de la Autoridad Portuaria. En junio de 2025, cinco grupos inversores presentaron ofertas vinculantes, entre ellos Israel Shipyards Industries, una compañía dedicada a la construcción naval militar y civil. El proceso se ha visto retrasado por impugnaciones y procedimientos judiciales, mientras la firma israelí continúa entre los candidatos interesados en hacerse con el control mayoritario de las instalaciones.
La posible adquisición se produce en un contexto de estrecha cooperación militar entre Grecia y el régimen israelí. En agosto de 2026, ambos firmaron un acuerdo valorado en unos 3000 millones de euros para desarrollar el sistema de defensa antiaérea Escudo de Aquiles, basado en tecnología israelí. Asimismo, Atenas ha mantenido sus vínculos militares con el régimen de Tel Aviv pese a las denuncias internacionales por sus acciones contra la población palestina.
ran/rba
