• Un barrio yemení tras un ataque saudí
Publicada: lunes, 2 de noviembre de 2026 18:41

Yemen informa a organizaciones internacionales sobre las consecuencias de los ataques aéreos saudíes contra personas e infraestructuras civiles.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de los Expatriados de Yemen, con sede en Saná, envió memorandos al secretario general de las Naciones Unidas, al presidente de la Asamblea General, al enviado especial para Yemen, a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, a los Estados miembros de la ONU y de sus consejos de Seguridad y de Derechos Humanos, así como a la Unión Europea y la Unión Africana.

En los memorandos, las autoridades denunciaron los continuos ataques saudíes contra civiles e infraestructura civil. Desde la intensificación de la ofensiva, el 13 de julio de 2026, con el ataque al Aeropuerto Internacional de Saná, se han registrado más de 3830 ataques aéreos y con misiles.

Según las notas, entre el inicio de la escalada y el 30 de octubre de 2026, la agresión liderada por Arabia Saudí dejó 768 víctimas civiles, entre muertos y heridos, en su mayoría mujeres y niños. Del total, 232 personas murieron, incluidos 68 niños y 35 mujeres, mientras que 536 resultaron heridas, entre ellas 137 niños y 72 mujeres.

La Cancillería yemení especificó varios ataques recientes, entre ellos el bombardeo del Mercado Central de Al-Hazm, en la provincia de Al-Jawf, que causó 14 muertos —tres niños y dos mujeres— y 15 heridos.

También señaló el ataque contra la familia Al-Bajash, en el distrito de Al-Shamaitain, en Taiz, que dejó seis muertos —cuatro niños y una mujer— y dos heridos, incluido un niño. Asimismo, mencionó los ataques contra la Facultad de Medicina y una estación de servicio de la compañía petrolera en la provincia de Al-Hudayda.

Los memorandos subrayaron que los ataques contra civiles e infraestructura civil constituyen una violación flagrante del derecho internacional humanitario, en particular del Cuarto Convenio de Ginebra de 1949 y su Primer Protocolo Adicional de 1977.

 

El Ministerio condenó el silencio y la inacción de la comunidad internacional ante lo que calificó como crímenes de guerra, y denunció el doble rasero y el tratamiento selectivo de estas violaciones. Advirtió de que esa actitud contribuye a perpetuar los crímenes y alienta a Arabia Saudí a repetirlos e intensificarlos.

Finalmente, reafirmó el compromiso de Yemen con el derecho internacional y el derecho internacional humanitario, así como con la defensa de los derechos legítimos de su pueblo, incluido el fin de la agresión y el bloqueo impuestos al país durante los últimos 12 años.

En efecto, desde la nueva escalada de Riad, las Fuerzas Armadas yemeníes, que incluye al movimiento Ansarolá, continúan su legítima represalia llevando a cabo operaciones estratégicas dirigidas contra instalaciones vitales y económicas en Arabia Saudí, en particular aeropuertos e instalaciones de la compañía petrolera saudí Aramco, así como sitios asociados con el esfuerzo militar saudí, y atacando el despliegue de tropas prosaudíes en Yemen.

ncl/tmv