• El exjefe de la AIEA, Mohamad el- Baradei.
Publicada: lunes, 2 de noviembre de 2026 7:36

El exjefe de la agencia de control nuclear de la ONU advirtió que cualquier ataque de EE.UU. contra Irán sería “un acto de locura” que provocaría graves consecuencias.

“Cualquier nuevo ataque estadounidense contra Irán sería un acto de locura y solo conduciría a más violencia y destrucción”, advirtió el domingo el exjefe del Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamad el-Baradei, en una publicación en su cuenta de X.

En una clara alusión al presidente estadounidense, Donald Trump, instó “a todas las personas que tengan influencia sobre este hombre imprudente a hacer todo lo que esté a su alcance para disuadirlo”.

El-Baradei, quien recibió conjuntamente con la AIEA, el Premio Nobel de la Paz en 2005 por sus esfuerzos para impedir el uso de la energía nuclear con fines militares, ha advertido reiteradamente sobre los riesgos de una escalada militar por parte de Estados Unidos.

Sus últimas declaraciones se producen en medio de las continuas amenazas de Trump de reanudar la agresión contra la República Islámica, tras la Guerra de los 40 Días, iniciada por Estados Unidos y el régimen israelí el pasado 28 de febrero, y la ofensiva militar conjunta que ambos lanzaron en junio de 2025 contra las instalaciones nucleares civiles de Irán en Fordo, Natanz e Isfahán. Ambas agresiones constituyeron violaciones de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

La agresión, que se prolongó durante 12 días y fue iniciada por el régimen israelí, con la posterior participación de Estados Unidos, causó el asesinato de altos mandos militares iraníes y científicos nucleares, la muerte de cientos de civiles y ataques contra instalaciones nucleares pacíficas bajo las salvaguardias de la AIEA.

Irán respondió con operaciones de represalia que lograron detener la ofensiva, reafirmando su derecho inherente a la legítima defensa.

Trump ha amenazado reiteradamente con lanzar ataques que serían “mucho peores” que los de junio, mientras refuerza la presencia militar de su país en la región, bajo diversos pretextos relacionados con el programa nuclear pacífico y las capacidades defensivas de Irán.

 

Las autoridades iraníes han rechazado sistemáticamente estas amenazas por considerarlas ilegales y provocadoras, y han subrayado que las Fuerzas Armadas están plenamente preparadas para responder de manera inmediata y contundente ante cualquier nueva agresión.

En este sentido también el sábado, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, resaltó que “toda amenaza, independientemente de su nivel o naturaleza, deberá recibir una respuesta inmediata y eficaz, sin limitaciones geográficas”.

Las advertencias de El-Baradei retoman sus anteriores declaraciones, en las que trazó paralelismos con el contexto previo a la invasión de Irak encabezada por Estados Unidos en 2003, una guerra ilegal e inmoral justificada con falsas acusaciones sobre la existencia de armas de destrucción masiva, que dejó un saldo de enorme sufrimiento humano, devastación regional e inestabilidad prolongada.

El-Baradei también ha señalado que no existe una amenaza clara e inminente que justifique el uso de la fuerza contra Irán, ni fundamento jurídico en el derecho internacional para autorizar una acción militar. Asimismo, ha advertido sobre las devastadoras consecuencias de las denominadas “guerras por elección”.

Irán ha sostenido que sus actividades nucleares tienen fines pacíficos y se ajustan plenamente a los derechos que le corresponden como Estado signatario del Tratado de No Proliferación Nuclear. Asimismo, ha reiterado su disposición a participar en negociaciones genuinas basadas en el respeto mutuo, siempre que cesen las provocaciones y las amenazas militares.

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