Desde la Declaración Balfour, emitida el 2 de noviembre de 1917, el pueblo palestino ha sufrido décadas de ocupación, expulsiones, matanzas y desarraigo, pero no ha renunciado a su tierra ni a sus derechos históricos. A pesar de la represión y de los intentos de borrar su identidad nacional, los palestinos mantienen viva su lucha por la libertad, la dignidad y el derecho a regresar a sus hogares.
El Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) y el Movimiento Yihad Islámica reafirmaron esta determinación en el 109.º aniversario de la declaración, al subrayar que los crímenes de Israel no podrán borrar la identidad palestina ni socavar los derechos históricos de su pueblo.
En un comunicado, HAMAS ha calificado la Declaración Balfour como “una de las mayores injusticias de la historia moderna”.
Ambos movimientos reivindicaron el derecho de retorno de los refugiados e instaron a los países árabes e islámicos y a la comunidad internacional a intensificar su apoyo a la causa palestina.
La Declaración Balfour, mediante la cual el entonces ministro británico de Asuntos Exteriores, Arthur James Balfour, expresó el respaldo de Londres al establecimiento de un hogar nacional judío en Palestina, sentó las bases de una política que favoreció el proyecto sionista a costa de los derechos de la población palestina. Los movimientos consideran que aquella decisión constituyó una injusticia histórica cuyas consecuencias persisten hasta hoy.
La Yihad Islámica responsabilizó jurídica y moralmente a los sucesivos gobiernos británicos de las consecuencias de la declaración y sostuvo que tanto el derecho a resistir la ocupación como el derecho de retorno son irrenunciables y no desaparecen con el paso del tiempo.
“La ominosa ‘Declaración Balfour’ representa uno de los mayores crímenes políticos y humanitarios que forjaron la tragedia de nuestro pueblo palestino, una promesa hecha por quien no posee nada a quien no lo merece, y que le otorgó una cobertura colonial para desarraigar a todo un pueblo de su tierra y patria”, ha aseverado.
Asimismo, destacó la resistencia de los palestinos en Gaza, Cisjordania, Al-Quds (Jerusalén), los territorios ocupados y el exilio, que ha frustrado los intentos de desplazamiento y de eliminación de la causa palestina. El movimiento afirmó que la paz y la estabilidad solo serán posibles cuando se ponga fin a la injusticia histórica y se restituyan plenamente los derechos nacionales palestinos.
Por su parte, HAMAS denunció la continuidad de los ataques israelíes, la guerra devastadora en Gaza y los planes de desplazamiento y judaización de Cisjordania y Jerusalén ocupada.
También ha criticado la pasividad internacional y reclamó la acción internacional eficaz para detener los crímenes israelíes, enjuiciar a sus líderes en tribunales internacionales como criminales de guerra y respaldar la lucha del pueblo palestino.
🇪🇸 Bilbao se suma a la Jornada Mundial de Acción contra el genocidio en Gaza 🇵🇸
— HispanTV (@Nexo_Latino) November 1, 2026
🔺 Trabajadores portuarios de Bilbao participan en una jornada sindical internacional contra el transporte de armas a Israel y en apoyo a Palestina.
🎙Alberto García Watson, España pic.twitter.com/3IjZcBfCFU
Ambos movimientos insistieron en que, pese a las décadas de violencia, expulsiones y sufrimiento, el pueblo palestino sigue aferrado a su tierra, sus derechos y sus lugares sagrados. Su reivindicación del retorno y de la libertad, subrayaron, permanece vigente y no podrá ser borrada por el paso del tiempo ni por los intentos de imponer una nueva realidad sobre el terreno.
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