Masud Pezeshkian ha realizado estas declaraciones durante la reunión del Consejo de Ministros celebrada este miércoles en la que se han examinado informes de los organismos ejecutivos y abordado cuestiones relacionadas con la evolución regional e internacional, la gestión de la situación del país, el fortalecimiento de la resiliencia nacional, la lucha contra las amenazas cibernéticas y la preparación ante posibles crisis.
Pezeshkian ha subrayado la importancia de la reciente instrucción del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, el general de división Mohsen Rezai, para que impulse el cumplimiento de las condiciones planteadas por las autoridades iraníes y permita al país superar la situación de ‘ni guerra ni paz’
Asimismo, ha insistido en la necesidad de que los organismos ejecutivos mantengan una preparación permanente para responder a las cambiantes circunstancias del país.
“Todos los ministros, responsables y viceministros de los organismos ejecutivos deben mantener una plena disposición y, de acuerdo con las circunstancias existentes, incluir en su agenda la gestión y reducción de costes, así como aprovechar las capacidades disponibles para aumentar la productividad y fortalecer las capacidades nacionales”, ha afirmado.
Conforme a la página leader.ir, en la reunión con el general Rezai, el ayatolá Jamenei “consideró la desesperación del enemigo como uno de los frutos de la resistencia nacional y enfatizó la importancia de la información activa y oportuna para mantener la presencia del pueblo en la defensa del país y del sistema, así como la defensa de los derechos e intereses de la nación iraní y del frente de resistencia mediante el cumplimiento de las condiciones establecidas por los funcionarios del país con el objetivo de poner fin a la guerra y establecer la paz sin guerra”.
Pezeshkian ha señalado que Irán debe demostrar, mediante una gestión adecuada de los recursos y la reforma de los procesos, su elevada capacidad de resistencia y su determinación de hacer frente con firmeza y unidad a cualquier amenaza, sanción o presión externa.
“Los enemigos no deben imaginar que, aumentando la presión y las amenazas, pueden debilitar la voluntad de la nación iraní y obligar al país a rendirse”, ha advertido.
Al referirse a las gestiones para llevar ante los organismos internacionales los casos de civiles y niños iraníes asesinados durante la guerra estadounidense-israelí, Pezeshkian ha señalado que se ha rendido homenaje a las víctimas y que las circunstancias de estos ataques se han expuesto ante Naciones Unidas, en reuniones internacionales, cumbres relacionadas con los BRICS, encuentros de la Organización de Cooperación de Shanghái, conferencias medioambientales y contactos diplomáticos.
El presidente ha condenado los ataques contra la población civil, especialmente contra niños y estudiantes, en Minab y Lamerd, y ha calificado estas acciones de contrarias a los principios humanitarios y al derecho internacional humanitario.
Ha señalado que los ataques contra escuelas, hospitales, estadios deportivos y viviendas, mientras sus responsables afirman combatir el terrorismo, ponen de manifiesto una grave contradicción entre sus declaraciones y sus acciones.
Pezeshkian ha añadido que ha abordado esta cuestión en conversaciones con dirigentes de distintos países y que las reacciones y posiciones expresadas demuestran el rechazo a semejantes actos inhumanos.
También ha afirmado que, durante encuentros con varios responsables de centros de análisis estadounidenses, estos se disculparon ante la nación iraní. Según Pezeshkian, reconocieron que les avergonzaba tener un presidente así y manifestaron su asombro e indignación ante la magnitud de los crímenes cometidos.
El mandatario ha insistido en la necesidad de documentar y denunciar todas las dimensiones de estos hechos, tanto en el ámbito internacional como para que permanezcan en la memoria histórica. Ha asegurado que el pueblo iraní nunca olvidará a las víctimas y que estos crímenes quedarán registrados en la historia.
“Quienes pusieron el mundo patas arriba por un asunto menor bombardearon, ante los ojos de la comunidad internacional, escuelas, hospitales, estadios deportivos y viviendas de los iraníes, para después afirmar que habían atacado a terroristas”, ha denunciado.
“¿Eran terroristas los niños de Minab y Lamerd, y los niños de Gaza?”, ha preguntado Pezeshkian.
La reunión ministerial ha tenido lugar en un contexto de máxima tensión, marcado por las amenazas y acciones de Estados Unidos e Israel, tras su doble fracaso militar, tanto en la primera guerra de agresión durante doce días de junio de 2025, como en la segunda que comenzó el 28 de febrero de 2026 con enfrentamientos durante los primeros 40 días.
En ambos casos, la resistencia iraní y sus operaciones de represalia obligaron a los agresores a aceptar un alto el fuego. Sin embargo, en julio, Washington reanudó los ataques aéreos e impuso un bloqueo naval a Irán, en violación del memorando de entendimiento firmado en Islamabad el 17 de junio. En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes atacaron objetivos estratégicos estadounidenses en Asia Occidental y declararon cerrado el estrecho de Ormuz.
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