Según un informe confidencial proporcionado por un funcionario estadounidense en condición de anonimato a The Washington Post, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos considera que Irán podría responder de tres maneras ante una nueva ofensiva estadounidense
En primer lugar, Irán podría endurecer las restricciones al tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, lo que elevaría los costes económicos para Estados Unidos.
En segundo lugar, las fuerzas iraníes podrían lanzar ataques contra objetivos estadounidenses en distintas partes del mundo.
Por último, Teherán podría emprender operaciones cibernéticas contra objetivos e infraestructuras en territorio estadounidense.
El informe también concluye que Irán dispone de reservas suficientes de combustible y alimentos para afrontar una nueva guerra en caso de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordene una nueva ofensiva.
En julio, evaluaciones de la inteligencia estadounidense, incluida la CIA, concluyeron que, pese a varios días de incesantes bombardeos, Irán se mantiene firme en sus posturas respecto al levantamiento de las sanciones, sus derechos soberanos y la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.
El reciente informe de la CIA sale a luz en un contexto de máxima tensión, marcado por las amenazas y acciones de Estados Unidos e Israel tras sus dos fracasos militares: la guerra de doce días de junio de 2025 y la ofensiva iniciada el 28 de febrero de 2026, que se prolongó durante 40 días. En ambos casos, la resistencia iraní y sus operaciones de represalia obligaron a los agresores a aceptar un alto el fuego.
Sin embargo, en julio, Washington reanudó los ataques aéreos e impuso un bloqueo naval contra Irán, en violación del memorando de entendimiento firmado en Islamabad el 17 de junio. En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes atacaron objetivos estratégicos estadounidenses en Asia Occidental y declararon cerrado el estrecho de Ormuz, una medida que frustró los planes de Trump de reducir los ingresos petroleros iraníes.
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