“Desde las primeras horas de la madrugada de hoy y hasta el momento, tres petroleros infractores que navegaban por una ruta no autorizada del estrecho de Ormuz han sufrido explosiones e incendios de gran magnitud”, ha anunciado este domingo la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán en un comunicado.
En este sentido, ha añadido que el humo generado por el incendio de estos buques ha cubierto el cielo del estrecho de Ormuz.
El CGRI ha afirmado que “estos petroleros están ardiendo porque habían apagado sus sistemas de navegación e identificación y debido a la maldad del ejército contrabandista y agresor de Estados Unidos”.
La Fuerza Naval del CGRI ha declarado que “las normas iraníes relativas al estrecho de Ormuz han sido comunicadas reiteradamente a todos los buques”.
Además, ha reiterado que las embarcaciones que incumplan estas normas y colaboren con el “contrabandista ejército estadounidense” para transitar por rutas no autorizadas del estrecho de Ormuz correrán la misma suerte.
Desde el inicio de la segunda guerra impuesta por EE.UU. y el régimen israelí contra Irán, el 28 de febrero, Teherán ha impuesto restricciones a la navegación por esta vía estratégica, impidiendo el tránsito de buques estadounidenses y de sus aliados.
En este contexto, las autoridades iraníes han establecido estrictas regulaciones que obligan a todos los buques a coordinar sus movimientos con las autoridades navales del país y obtener autorización antes de atravesar el estrecho.
Teherán ha dejado claras sus condiciones para la reapertura de este paso estratégico, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, el fin de las agresiones militares, la suspensión de las sanciones —incluidas las que afectan a sus exportaciones de petróleo—, la liberación de activos iraníes congelados, el respeto de un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano, y la compensación por los daños causados por la guerra.
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