Un carnaval fue la forma en que se movilizaron los estudiantes chilenos este domingo.
El proyecto de presupuesto para 2027 del gobierno de Kast contempla un aumento general del 1,5%, focalizado en seguridad y crecimiento económico, mientras reduce el dinero para educación superior, arte y cultura, entre otros.
Los jóvenes retomaron así una tradición que comenzó en 1913 para abrir el diálogo de las universidades con la sociedad sobre los problemas sociales, a través de la fiesta de la primavera.
Este domingo, con carros alegóricos y consignas, las facultades relevaron la eliminación de programas relevantes, como la entrega de computadores a estudiantes vulnerables, y las reducciones presupuestarias, como el 81% para el Fondo de Fomento al Desarrollo Científico y Tecnológico, el 14 % para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades de alto costo, la disminución del financiamiento a las universidades estatales y la gratuidad, entre otros.
Hoy los jóvenes saben que sus demandas son universales y se conectan con las de otros pueblos.
La ola de la ultraderecha contrasta en las calles con las olas de estudiantes que, conscientes de sus derechos y los problemas sociales, interpelan a la sociedad en Chile, Argentina y el resto del mundo.
Beatriz michell, Santiago de Chile.
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