• Abdul Moein Azzan, integrante de una red de espionaje vinculada a EE.UU. e Israel.
Publicada: viernes, 6 de noviembre de 2026 11:32

Un hombre condenado por espiar para el Mossad reveló un plan de Israel para atacar La Meca, ciudad sagrada de los musulmanes en Arabia Saudí, y culpar a Yemen del ataque.

La cadena Yemen TV difundió imágenes de parte de las confesiones de Abdul Moein Azzan, miembro de una red de espionaje vinculada a Estados Unidos e Israel, detenido en 2021. En sus declaraciones, Azzan ofreció detalles de un supuesto plan israelí para atacar la Mezquita Al-Haram, también conocida como la Gran Mezquita de La Meca, y atribuir la responsabilidad de la ofensiva a las fuerzas yemeníes.

Según las confesiones  el objetivo de esta operación habría sido incitar a los musulmanes contra Yemen y allanar el camino para la presencia de fuerzas internacionales en el mar Rojo.

Azzan relató que, durante una reunión celebrada a finales de diciembre de 2019 en Jordania con un oficial de inteligencia israelí identificado como Shaul Gad, este planteó distintas opciones para hacer frente al creciente poder del movimiento de resistencia yemení Ansarolá.

Entre las opciones mencionadas figuraba atacar “La Mezquita Sagrada [Mezquita Al-Haram] o las zonas cercanas a las dos mezquitas sagradas”, en referencia a la Gran Mezquita de La Meca y la Mezquita del Profeta en Medina.

De acuerdo con el testimonio de Azzan, el ataque se habría llevado a cabo desde el mar Rojo o desde otro lugar, con el propósito de crear la impresión de que la operación había partido de territorio yemení. El plan contemplaba también una campaña propagandística para fomentar sentimientos hostiles hacia Yemen entre los musulmanes y los pueblos árabes.

Azzan afirmó que, cuando advirtió al oficial israelí sobre los peligros de semejante escenario y sus posibles consecuencias para la región, este le respondió que las fuerzas internacionales garantizarían la seguridad del mar Rojo y que Estados Unidos supuestamente protegería los recursos petroleros.

Mientras tanto, Azzan añadió que los saudíes, las fuerzas yemeníes y los grupos salafistas quedarían enfrentados entre sí en el desierto, mientras la parte israelí observaría los acontecimientos desde la distancia.

La difusión de estas imágenes coincide con las reiteradas acusaciones de Arabia Saudí sobre supuestos lanzamientos de drones desde Yemen hacia la región de La Meca.

Pese a estas acusaciones, las autoridades de Saná han insistido en que el espacio aéreo de las ciudades sagradas de La Meca y Medina permanece seguro.

Escalada de las tensiones entre Yemen y Arabia Saudí

La última escalada comenzó tras el bombardeo saudí contra el aeropuerto internacional de Saná en julio. En respuesta, las Fuerzas Armadas yemeníes adoptaron la política de “bloqueo por bloqueo” y anunciaron restricciones al transporte marítimo saudí en el mar Rojo.

Desde entonces, Yemen ha anunciado operaciones navales contra buques vinculados a Arabia Saudí y ataques de represalia contra objetivos en el interior del reino. Asimismo, en septiembre, las fuerzas yemeníes avanzaron por la llanura costera y reforzaron su control sobre el estratégico estrecho de Bab el-Mandeb.

El mes pasado, Saná también advirtió a las aerolíneas contra el uso del espacio aéreo saudí y señaló que únicamente los espacios aéreos de La Meca y Medina eran seguros.

El conflicto se remonta a marzo de 2015, cuando Arabia Saudí, al frente de una coalición respaldada por Estados Unidos, inició una intervención militar y un bloqueo contra Yemen con el objetivo de restablecer un Gobierno afín en Saná. Pese a años de bombardeos y al empleo de armamento occidental avanzado, la coalición no ha logrado alcanzar sus objetivos.

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