“En su momento, el canciller (alemán Friedrich) Merz anunció con entusiasmo que Israel estaba haciendo ‘nuestro trabajo sucio’ con su ataque contra Irán. Sin embargo, apenas unos meses después, ese mismo canciller lamenta que esta guerra esté costando a la economía europea 100.000 millones de euros”, ha afirmado el portavoz de Exteriores de Irán, Esmail Baqai, en un mensaje emitido este miércoles en su cuenta de X.
Criticando las contradicciones en la postura del liderazgo alemán, Baqai ha añadido que “ahora, su ministro de Asuntos Exteriores también se siente obligado a justificar la agresión militar contra Irán”.
Ha atribuido dicha postura a “tal indiferencia y una decadencia moral tan profunda” del ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, que “ni toma nota de las víctimas humanas y de los crímenes de guerra cometidos, ni comprende los daños económicos que esta guerra está causando a su propio país y a Europa”.
“‘De los daños se aprende’, reza un proverbio alemán. Sin embargo, Hans Guck-in-die-Luft parece incapaz de aprender la lección”, ha apuntado Baqai.
De este modo, ha comparado al ministro alemán con el personaje de ‘La historia de Johnny Mira-al-Aire (Hans Guck-in-die-Luft)’, una figura clásica de la literatura infantil alemana que representa a una persona distraída, soñadora y ajena a la realidad que la rodea.
Einst hatte Bundeskanzler Merz voller Begeisterung verkündet, Israel erledige mit seinem Angriff auf Iran „die Drecksarbeit für uns“. Doch nur wenige Monate später beklagt derselbe Kanzler, dass dieser Krieg die europäische Wirtschaft 100 Milliarden Euro koste! Nun sieht sich… pic.twitter.com/ZJdBM1FEaY
— Esmaeil Baqaei (@IRIMFA_SPOX) November 4, 2026
Baqai ha respondido así al ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, quien acusó sin fundamento a Irán de ser el principal responsable de los conflictos en la región y afirmó que las acciones de Teherán habían propiciado la respuesta militar de otros países, en referencia a Estados Unidos.
Anteriormente, Irán también había condenado las declaraciones del canciller alemán, quien primero, en junio de 2025, celebró la agresión militar de Estados Unidos y el régimen israelí contra Irán, calificándola como un “trabajo sucio” que Israel estaba haciendo por todos los países occidentales, y quien posteriormente, ante las consecuencias económicas del conflicto para Europa, instó a todas las partes a buscar una solución diplomática.
El viernes pasado, Merz destacó las consecuencias económicas de la guerra contra Irán para Europa, y declaró que Alemania tiene importantes intereses económicos en poner fin a este conflicto lo antes posible, aduciendo que el aumento de los precios de la energía ya le ha costado a Europa más de 100 000 millones de euros.
Los diplomáticos iraníes han señalado reiteradamente que los países que en su día aplaudieron o facilitaron el “trabajo sucio” ahora afrontan las consecuencias económicas y estratégicas de la guerra que contribuyeron a alimentar, mientras la República Islámica ha mantenido su postura defensiva y el control sobre el estrecho de Ormuz.
Tras los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán en junio de 2025, que duraron 12 días, ambos regímenes lanzaron otra guerra no provocada contra el país persa desde el 28 de febrero de 2026, cometiendo numerosos crímenes de guerra contra el pueblo iraní.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron varias oleadas de ataques de represalia contra bases militares estadounidenses en la región y objetivos militares del régimen de Tel Aviv en los territorios ocupados.
Irán también cerró el estrecho de Ormuz en respuesta a la agresión estadounidense-israelí, lo que provocó un importante aumento de los precios del petróleo y la energía a nivel mundial.
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