• El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi.
Publicada: lunes, 26 de octubre de 2026 10:44

El canciller iraní advirtió que la agresión de EE.UU. e Israel contra su país agrava la crisis energética mundial y condicionó la reapertura de Ormuz al fin de amenazas militares.

en un artículo publicado el domingo en el diario ruso Vedomosti, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, señaló que la seguridad energética y alimentaria se encuentran entre los mayores desafíos actuales del mundo y atribuyó ambos problemas a las medidas coercitivas y las políticas intimidatorias de Estados Unidos en la región.

Araqchi subrayó que la agresión militar de EE.UU. e Israel contra territorio iraní y la continuidad de sus amenazas militares han provocado el cierre del estrecho de Ormuz y alteraciones en el suministro mundial de gas, especialmente en Asia.

Sobre este tema, señaló que, según las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA, en inglés) para 2025, más de 112 000 millones de metros cúbicos de gas natural licuado transitaron por el estrecho de Ormuz, una cifra equivalente a aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de este producto.

Araqchi señaló que, ante esta situación, los precios del gas en Europa han experimentado fuertes aumentos, coincidiendo con una disminución de las reservas estratégicas antes del invierno en comparación con el año anterior. Destacó que esta inestabilidad se extiende a otras partes del mundo, especialmente a Asia, donde se consume el 90 % del gas que transita por el estrecho de Ormuz.

En este contexto, el ministro iraní subrayó que cualquier conflicto o inestabilidad en la región tendrá repercusiones que trascienden ampliamente el ámbito regional, afectando la seguridad energética, la estabilidad del mercado y los intereses económicos de productores y consumidores de todo el mundo.

Irán presenta un plan de siete días para facilitar la reapertura del Ormuz

El Canciller de Irán anunció la presentación de un plan de siete días para crear las condiciones necesarias para la reapertura del estrecho de Ormuz y restablecer la navegación marítima habitual.

Araqchi subrayó que la estabilidad del mercado energético mundial depende de la cooperación constructiva entre los países, el respeto mutuo y la resolución pacífica de las diferencias. Precisó que la aplicación del plan está supeditada a que se den las condiciones necesarias y se eliminen las amenazas militares.

 

El jefe de la diplomacia iraní destacó que una actitud responsable, el diálogo constructivo y el cumplimiento de los compromisos mutuos pueden contribuir a reducir las tensiones, garantizar la seguridad duradera de la navegación y reforzar la estabilidad de los mercados energéticos mundiales.

Asimismo, afirmó que esta vía permitiría fortalecer la estabilidad del mercado mundial del gas y la energía, y señaló que su puesta en práctica depende de la decisión de Estados Unidos.

Irán restringe el tránsito por el estrecho de Ormuz desde los primeros días de la guerra de agresión estadounidense-israelí, iniciada el 28 de febrero, como una medida defensiva.

Teherán ha dejado claras sus condiciones para reabrir este paso estratégico, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, el cese de las agresiones militares, la suspensión de las sanciones —incluidas las que afectan a sus exportaciones de petróleo—, la liberación de los activos iraníes congelados, el respeto de un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano, y la compensación por los daños causados por la guerra.

Irán reitera que no reabrirá el estrecho de Ormuz, ni retomará las negociaciones hasta que no se cumplan sus siete condiciones que ha presentado a Estados Unidos a través de mediadores.

Irán reclama una mayor cooperación entre los productores para hacer frente a la crisis energética

En el artículo, el canciller iraní destacó la necesidad de reforzar la cooperación entre los productores de energía, en un contexto marcado por las protestas en varios países europeos y el fuerte aumento de la inflación y de los precios de los combustibles en Europa y Estados Unidos.

Araqchi señaló que los productores deben intensificar el diálogo, diversificar las rutas de suministro energético, proteger las infraestructuras críticas y establecer mecanismos prácticos para reducir el impacto de las crisis geopolíticas en los mercados energéticos mundiales.

En este contexto, el jefe de la diplomacia iraní se refirió al viaje del presidente de Irán, Masud Pezeshkian, a Moscú esta semana y afirmó que el mandatario abordará estas cuestiones junto con sus homólogos de otros 11 países productores de gas del mundo.

La cooperación energética estratégica entre Irán y Rusia

En otra parte de sus declaraciones, el canciller de Irán destacó la importancia estratégica de la cooperación energética entre Teherán y Moscú, en un contexto marcado por las amplias reservas de petróleo y gas de ambos países y su peso en los mercados energéticos regionales e internacionales.

 

Araqchi subrayó que el desarrollo de las relaciones energéticas entre Teherán y Moscú puede contribuir a reforzar la seguridad energética, ampliar la capacidad exportadora y promover nuevas inversiones conjuntas.

Añadió que la cooperación entre ambos países abarca áreas como la inversión de empresas rusas en los yacimientos iraníes de petróleo y gas, la transferencia de tecnología y el suministro de equipos, así como el intercambio de conocimientos técnicos y de ingeniería.

A su juicio, estos acuerdos podrían impulsar la producción, mejorar la eficiencia del sector energético iraní y reducir el impacto de las restricciones derivadas de las medidas coercitivas unilaterales.

Asimismo, dejó claro que la colaboración entre Teherán, Moscú y los miembros del Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG) puede favorecer la diversificación de las rutas de suministro y tránsito, atraer inversiones y tecnología, y contribuir al desarrollo de la industria iraní de hidrocarburos y al aumento de sus ingresos por exportaciones.

Obstáculos para ampliar la cooperación energética entre Irán y Rusia

También, advirtió que, pese al considerable potencial de cooperación energética entre Teherán y Moscú, existen importantes desafíos para ampliar los vínculos en este sector.

Entre los principales obstáculos, mencionó la agresión militar y las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos, las cuantiosas inversiones necesarias para desarrollar las infraestructuras y la complejidad de los contratos a largo plazo.

Hizo hincapié en que la cooperación bilateral y multilateral, especialmente en el marco del FPEG, puede impulsar el diálogo sobre gas natural y seguridad energética, en un contexto de transformación del panorama energético mundial.

Al concluir, subrayó que el fortalecimiento de los vínculos entre Irán, Rusia y los miembros del foro permitiría ampliar las inversiones conjuntas, facilitar la transferencia de tecnología y aumentar la capacidad de suministro de gas.

Araqchi subrayó que alcanzar estos objetivos requiere voluntad política, confianza mutua y mecanismos de cooperación eficaces para hacer frente a las vulnerabilidades del mercado energético mundial.

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