• Una escena de las manifestaciones en Francia del 24 de octubre de 2026.
Foto: AFP
Publicada: domingo, 25 de octubre de 2026 19:02
Actualizada: domingo, 25 de octubre de 2026 19:28

El primer ministro francés instó a las operadoras de telecomunicaciones a estar preparadas para aplicar restricciones en las redes sociales durante las protestas.

De acuerdo con medios locales, Sébastien Lecornu proyecta bloquear el acceso a las plataformas X, Instagram y TikTok durante las protestas de los ‘chalecos amarillos’.

Lecornu envió una carta a los representantes de los cuatro principales operadores de telecomunicaciones del país —Orange, SFR, Free y Bouygues Telecom— en la que les insta a disponer de los medios necesarios para interrumpir el acceso a las redes sociales en caso de que aumente la tensión durante las próximas manifestaciones.

De acuerdo con las actas de las reuniones telemáticas entre miembros del Gobierno y responsables jurídicos de las operadoras, las autoridades pretenden limitar cualquier restricción a los usuarios de teléfonos móviles, de modo que no puedan subir a las redes lo que ocurre durante las protestas.

Sin embargo, las compañías han expresado sus reservas ante la petición del Ejecutivo y han advertido de que no disponen de la capacidad técnica necesaria para aplicar estas restricciones con precisión a corto plazo.

La iniciativa coincide con el regreso a las calles del movimiento de los ‘chalecos amarillos’, que protesta contra el aumento del coste de la vida y cuyas movilizaciones se han saldado con medidas represivas por parte de agentes policiales. El sábado se registraron más de 1300 detenciones y el uso de gases lacrimógenos y cañones de agua contra los manifestantes.

Francia ya bloqueó el acceso a TikTok en 2024 durante las protestas en Nueva Caledonia. No obstante, el Consejo de Estado francés anuló posteriormente esa decisión.

La ola de crispación social inciada en septiembre por estudiantes en Francia se ha propagado a otros países europeos, donde los manifestantes protestan contra el encarecimiento de la vida y el amplio dispositivo policial desplegado por las autoridades. Es el rechazo a un modelo social que ha perdido el rumbo y hace oídos sordos ante las demandas de los pueblos.

ncl/rba