“Siguiendo los principios del Islam, la lógica y el sentido común, garantizamos que Teherán nunca construirá armas nucleares, pero seguirá con sus actividades nucleares dedicadas a las industrias de energía, salud y agricultura”, aseguró el Líder de la Revolución iraní.
La agencia rusa de noticias TASS publicó el viernes que el Líder de la Revolución iraní solo apoyará los diálogos nucleares que “observen los derechos de la nación persa” y respeten a Irán.
Al exponer el pesimismo del además jurisconsulto iraní sobre un diálogo con Washington, el referido medio ruso adelantó que el ayatolá Jamenei resaltó en el Día Nacional de la Tecnología Nuclear que no llegar un acuerdo es mejor pactar un “mal acuerdo”.
Citando al ayatolá Jamenei, añadió que el último comunicado conjunto entre Irán y el G5+1 (EE. UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) no garantiza el logro de un acuerdo integral ni la continuación de los diálogos nucleares. “No hay nada para rechazar o confirmar”, acotó.
De igual manera, apuntó que el Líder persa subrayó que las rondas de diálogos han de terminar con el levantamiento de las sanciones impuestas de forma unilateral en contra de Teherán por Estados Unidos y sus aliados.
Por su parte, el portal ruso de noticias Novaya Gazeta publicó un análisis sobre la postura del Líder iraní acerca de un acuerdo nuclear, y escribió que el ayatolá Jamenei “ve con prudencia” el proceso para alcanzar un acuerdo nuclear; “no lo apoya ni lo rechaza”, publicó.
El ayatolá Jamenei se negó a intervenir en el proceso, pero insistió en el levantamiento total de las sanciones antiraníes y aseguró que no autorizará a los observadores occidentales a que inspeccionen los centros militares del país persa.
De igual manera, apostilló que el Líder persa, en sus primeras declaraciones formuladas después del entendimiento mutuo en Suiza, advirtió de un eventual complot urdido desde el exterior en busca de dañar a Irán.
En el mismo contexto, la agencia rusa Interfax expuso que el Líder persa confía totalmente en la delegación iraní que se encarga de promover las conversaciones nucleares, empero se siente alarmado por las intenciones ocultas de algunos miembros del Sexteto.
Basándose en las observaciones del ayatolá Jamenei, ese medio ruso de comunicación adelantó que Irán necesita seguir con su programa nuclear con fines pacíficos para el desarrollo del país, así que no pondrá fin a esa oportunidad.
“Siguiendo los principios del Islam, la lógica y el sentido común, garantizamos que Teherán nunca construirá armas nucleares, pero seguirá sus actividades nucleares dedicadas a las industrias de energía, salud y agricultura”, aseguró el Líder de la Revolución iraní.
El levantamiento de las sanciones impuestas contra Teherán figura entre las demandas principales de las autoridades persas.
A este respecto, el pasado 25 de marzo, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, insistió, una vez más, en el total levantamiento de las sanciones antiraníes del Occidente.
Mientras que el 9 de abril el presidente de Irán, Hasan Rohani, dejó en claro que Irán no firmará acuerdo nuclear alguno, a menos que se levanten todas las sanciones.

El pasado 2 de abril, Irán y el Sexteto llegaron a un entendimiento mutuo sobre el programa de energía nuclear de la República Islámica de Irán, tras ocho días de maratonianas conversaciones en la ciudad suiza de Lausana.
Según este entendimiento mutuo logrado entre las partes, se levantan todas las sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU), de EE. UU. y de la Unión Europea (UE) contra Irán, a cambio de una serie de restricciones voluntarias aceptadas por el país persa en sus actividades nucleares.
Las duras conversaciones nucleares iniciadas hace una década tras las acusaciones infundadas del régimen de Israel, EE. UU. y algunos de sus aliados occidentales de que Irán busca fines bélicos en su programa nuclear, las cuales nunca han sido probadas, ahora tienen de plazo hasta el próximo 30 de junio para definir los detalles del pacto inicial y llegar a un acuerdo definitivo.
Las incesantes acusaciones formuladas por Washington y sus aliados contra Teherán se producen mientras que todo el mundo es bien consciente de que el régimen de Tel Aviv cuenta con más de 200 ojivas nucleares, se niega a adherirse al Tratado de No Proliferación (TNP), e impide la realización de inspecciones a sus instalaciones nucleares.
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