• Los participantes en las elecciones de mitad de mandato, 3 de noviembre de 2026.
Publicada: martes, 3 de noviembre de 2026 19:40

EE.UU. celebra elecciones de medio mandato, en las que los demócratas necesitan siete escaños para controlar el Congreso, mientras los republicanos buscan conservar sus mayorías pese a la baja popularidad de Trump.

Los estadounidenses han comenzado a votar este martes en las elecciones de mitad de mandato de 2026, marcadas por la caída de la popularidad del presidente Donald Trump, el impacto económico de la guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán y el aumento del costo de vida.

Considerados un referéndum sobre el segundo mandato de Trump, estos comicios determinarán el control del Congreso durante los dos últimos años de su presidencia. Los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado están en juego. Los republicanos controlan ambas cámaras y los demócratas necesitan ganar tres escaños netos en la Cámara y cuatro en el Senado para recuperar el Congreso.

El control de una de las cámaras permitiría a los demócratas bloquear iniciativas legislativas de Trump e impulsar investigaciones sobre su Administración. Si recuperan la Cámara de Representantes, también podrían iniciar un proceso de destitución contra el presidente.

Aunque no es candidato, Trump se ha situado en el centro de la campaña. Durante el último mes ha celebrado mítines en estados clave y ha pedido a sus seguidores que voten como si él mismo figurara en las papeletas.

 

Sin embargo, algunos dirigentes republicanos temen una derrota electoral. Un alto cargo del partido ha advertido a Politico de que la noche electoral podría ser “bastante brutal” y ha señalado que, “una vez que comiencen a caer las primeras fichas, será difícil detenerlas”.

La preocupación se produce en medio de los bajos índices de aprobación de Trump. Una encuesta de Reuters/Ipsos, concluida el lunes, muestra que solo el 32 % de los encuestados aprueba su gestión, cerca del mínimo histórico del 31 % registrado dos semanas antes.

La guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán también se ha convertido en un punto débil para el presidente. El conflicto ha contribuido al encarecimiento mundial del petróleo y al aumento de los precios de la gasolina y el diésel en Estados Unidos. Según otro sondeo de Reuters/Ipsos, el 55 % considera que la guerra no ha merecido sus costes, frente al 25 % que opina lo contrario.

El aumento de los precios de los combustibles ha agravado la presión económica sobre los hogares y las empresas, en contradicción con las promesas de Trump de reducir el coste de vida. El 78 % de los encuestados considera que este asunto es muy importante o el más importante para decidir su voto. En este ámbito, los demócratas aventajan a los republicanos por 43 % frente a 32 %.

Entre los votantes independientes, el 50 % considera que su voto será un rechazo a Trump, frente al 13 % que lo ve como un respaldo al presidente. A escala nacional, los demócratas aventajan a los republicanos en las preferencias para el Congreso por 46 % frente a 38 %, ocho puntos de diferencia frente a los 11 registrados una semana antes.

Los demócratas esperan aprovechar la impopularidad de Trump para recuperar el Congreso. Sus posibilidades son mayores en la Cámara de Representantes, mientras que conquistar el Senado sigue siendo más difícil.

Los resultados también medirán el respaldo ciudadano a las políticas del presidente, incluida la agresión contra Irán, sus medidas migratorias, los aranceles comerciales y su gestión económica.

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