Durante una visita a las costas del Golfo Pérsico y del mar de Omán, el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán, el general de división Ali Abdolahi, ha afirmado que “las fuerzas navales y terrestres del Ejército, con un alto nivel de preparación y moral, mantienen un control y una vigilancia plenos sobre las aguas abiertas del mar de Omán y sus costas y, al vigilar todos los movimientos del enemigo en la región, no permiten el tránsito de buques infractores”.
Abdolahi ha advertido que “cualquier buque infractor que, por cualquier motivo, intente navegar fuera de la ruta establecida y de las disposiciones iraníes, pondrá en peligro su seguridad y sufrirá daños graves”.
El comandante iraní ha subrayado que las fuerzas navales y terrestres del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ejercen un control y una vigilancia exhaustivos sobre las costas del Golfo Pérsico, sus islas y el estrecho de Ormuz, donde todos los movimientos marítimos están sometidos a una estricta supervisión.
The Chief of Staff of Iran’s Armed Forces and IRGC navy chief inspected the capabilities and state of readiness of the armed forces in the Persian Gulf region, including the islands, the Strait of Hormuz, and the coast of the Sea of Oman pic.twitter.com/HYN8qwTNc3
— Alireza Akbari (@itsalireza_akb) October 26, 2026
Asimismo, ha rechazado las declaraciones de dirigentes estadounidenses sobre la supuesta apertura del estrecho de Ormuz y ha asegurado que esta vía marítima estratégica permanece cerrada y bajo el control de la Armada del CGRI.
El general de división Abdolahi ha señalado que el Golfo Pérsico, sus islas, el mar de Omán y las zonas oriental y occidental del estrecho de Ormuz se encuentran bajo el control de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán. En este sentido, ha reiterado que ningún buque podrá transitar por esta vía estratégica al margen de las rutas y disposiciones establecidas por las autoridades iraníes.
Por último, Abdolahi ha afirmado que las Fuerzas Armadas iraníes están mejor preparadas que en el pasado y cuentan con equipos más modernos y avanzados. También ha advertido de que responderán con mayor contundencia ante cualquier acto hostil o agresión del enemigo en la región.
El 17 de junio, Teherán y Washington firmaron el memorando de entendimiento (MdE), mediado por Pakistán, cuyo artículo 5 sitúa la responsabilidad de la reapertura y la gestión del estrecho directamente en manos de Irán.
Sin embargo, Washington intentó socavar la soberanía de Irán sobre este punto estratégico vital para el suministro energético mundial, reanudó sus ataques aéreos contra Irán e impuso un bloqueo naval, violando el acuerdo que puso fin a la guerra.
Además, Estados Unidos estableció discretamente un corredor marítimo en el sur del estrecho de Ormuz e incita a los buques a transitar por esta ruta ilegal, lo que ha provocado una respuesta de las fuerzas armadas iraníes.
Las medidas ilegales de Estados Unidos llevaron a Irán a declarar el estrecho de Ormuz cerrado a todo el tráfico, lo que provocó un aumento vertiginoso de los precios del petróleo y el gas y desató temores de escasez mundial.
Teherán ha dejado claras sus condiciones para la reapertura de este paso estratégico, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, el fin de las agresiones militares, la suspensión de las sanciones —incluidas las que afectan a sus exportaciones de petróleo—, la liberación de activos iraníes congelados, el respeto de un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano, y la compensación por los daños causados por la guerra.
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