• El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf.
Publicada: viernes, 23 de octubre de 2026 17:21
Actualizada: viernes, 23 de octubre de 2026 18:19

El presidente del Parlamento iraní ha instado a los pueblos del mundo a impedir que los gobernantes belicistas distorsionen el sentido de sus protestas.

“La estrategia de los gobernantes para responder a las protestas que hoy protagonizan los pueblos del mundo consiste en cambiar la dirección y el objetivo de las manifestaciones contra los gobernantes corruptos y belicistas, convirtiéndolas en enfrentamientos entre la propia población (en sentido horizontal), para después culparlos y reprochárselo”, ha escrito este viernes Mohamad Baqer Qalibaf en su cuenta de X en vísperas de una nueva ola de protestas en distintos países del mundo.

Según el jefe del Poder Legislativo de Irán, “La verdad y el mensaje principal de los pueblos, en respuesta a las revelaciones del caso Epstein, los crímenes en Gaza, la guerra contra Irán y la corrupción sistémica, apuntan a una misma corriente que ocupa la cúspide del poder mundial y de cuyas acciones se derivan todos estos fenómenos”.

“Distracciones y desvíos de la atención: enfrentamientos fabricados, como el de ‘los inmigrantes contra la población autóctona’. No permitan que, cambiando el tema, se libren de rendir cuentas y asumir responsabilidades”, ha advertido el alto legislador iraní.

La ola de protestas que recorre varios países europeos comenzó en Francia a mediados de septiembre, cuando los estudiantes salieron a las calles para denunciar el deterioro de las condiciones educativas, la falta de docentes, la saturación de las aulas y los recortes presupuestarios.

Las movilizaciones se extendieron y coincidieron con otras manifestaciones sociales en España, Portugal, Bélgica, Albania, Italia y Austria, entre otros.

En Portugal, la policía desmanteló campamentos por el derecho a la vivienda y detuvo a 55 personas; en Grecia, estudiantes acamparon frente al Parlamento para reclamar alquileres asequibles; en Italia, el Gobierno desplegará 500 militares más en Milán tras los disturbios, y en Albania continúa la represión con 271 detenidos en una semana y una huelga indefinida de docentes universitarios anunciada para este miércoles.

La ONU denuncia la violencia y advierte contra la represión policial durante las recientes manifestaciones en los países europeos.

En Estados Unidos, las manifestaciones contra el presidente Donald Trump han continuado por diversos motivos, entre ellos las medidas de control migratorio, las deportaciones y las políticas de su Administración.

Las manifestaciones nacionales “No Kings”, celebradas el 18 de octubre, congregaron a personas contrarias a la ampliación del poder presidencial y críticas con la agenda política de la Administración. La política migratoria ha sido uno de los principales motores del movimiento de protesta en su conjunto. Muchas de las manifestaciones han expresado su apoyo a los migrantes y su rechazo a las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

 

Trump ha intentado vincular las protestas en Europa, especialmente las de Francia, con la inmigración.

El martes, durante una intervención en la Casa Blanca, Trump describió las manifestaciones francesas como una “revolución en toda regla” y afirmó que la situación se debía “principalmente a la inmigración”.

“Si no resuelven el problema de la inmigración, el país dejará de existir”, declaró Trump al referirse al mensaje que había transmitido al presidente francés, Emmanuel Macron. Añadió que había formulado comentarios similares a Alemania y al Reino Unido.

Macron, durante una visita a Catar el miércoles, criticó a Trump y a otros dirigentes extranjeros por sus declaraciones sobre las protestas en Francia y señaló que estaban aprovechando las dificultades internas del país para obtener rédito político.

Recalcó que la “manipulación de la información” tras las manifestaciones había dado lugar a “comentarios tan inaceptables como estúpidos, procedentes de muchas personas, incluidos dirigentes extranjeros”.

El presidente francés también rechazó las afirmaciones de que los migrantes fueran responsables de las protestas y señaló que se había difundido información inventada y engañosa sobre los acontecimientos.

hnb